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17 cosas que hacer en Viena

La capital de Austria ofrece muchas actividades a sus visitantes. Si quieres una lista de qué hacer o qué ver en Viena en dos o tres días, estas en el lugar perfecto. Estas 17 actividades son casi imprescindibles si visitas la ciudad. Dependiendo del tiempo que tengas para conocer Viena, te recomiendo que las hagas todas o que elimines las que menos te llamen la atención.

Aunque Viena es una ciudad algo cara, esta lista también incluye cosas que hacer en Viena gratis o a precios muy baratos. ¡Sin más dilación, ahí va la lista!

Los 17 imprescindibles de Viena, Austria

1. Recorrer la Ringstrasse en tranvía

Es una opción muy buena para ver varios de los edificios más importantes de la ciudad sin necesidad de usar el bus turístico. Además, podrás bajar y subir del bim (como lo llaman los vieneses) en las diferentes estaciones para visitar los lugares que más te interesen. La frecuencia de los tranvías es bastante buena durante el día.

Te recomiendo que empieces en el Bajo Belvedere (parada Unteres Belvedere o Am Heumarkt) o, si lo prefieres, directamente en frente de la Ópera (parada Kärntner Ring, Oper) y que llegues hasta la parada Schottentor. Las líneas que te sirven para hacer este recorrido son la 71 (desde Belvedere), la 1 la y D (desde la Ópera). O puedes hacerlo con el tranvía turístico, el Ring Tram. Los edificios que podrás ver son los siguientes:

  • Ópera Estatal de Viena
  • Museo de Historia Natural
  • Museo de Historia del Arte de Viena
  • Volkstheater
  • Palacio Imperial de Hofburg
  • Parlamento de Austria
  • Ayuntamiento de Viena
  • Teatro imperial de la corte o Burgtheater
  • La Universidad de Viena
  • La Iglesia Votiva

2. Visitar la catedral Stephansdom

La Catedral de San Esteban es la más importante de la ciudad. Este edificio de estilo gótico tiene una torre de 137 metros de altura. Puedes subir a ella (tras 343 escalones) y tendrás unas vistas maravillosas de la ciudad y del bonito Tejado de Azulejos de la catedral.

En el interior, las partes más destacables son la Campana Pummerin, el Púlpito de Pilgram, las catacumbas, la imagen de Cristo crucificado y el Museo de la catedral.

El precio para subir a la torre y entrar a ver las diferentes zonas varía según el número de “atracciones” que elijas; varía desde los 4,50 € a los 14,50 €. Puedes llegar a la catedral en metro, con las líneas U1 y U3 (estación Stephansplatz) o con los autobuses 1A, 2A y 3A (parada Stephansplatz).

3. Pasear por Schönbrunn y sus jardines

El Palacio de Schönbrunn fue la residencia de verano de la familia imperial durante muchos años. Si visitas su interior, aprenderás un poco más sobre la historia de la familia y del país.

En el mismo recinto, se encuentra el Museo de Carruajes Imperiales, el Tiergarten (el zoo más antiguo del mundo), la Glorieta, unas ruinas romanas y unos jardines enormes en los que podrás tumbarte y disfrutar de las bonitas vistas.

Hay varios tipos de visitas al Palacio y sus alrededores. Los precios varían entre los 3,80 € (para ver la Glorieta), los 5,50 € (para ver el laberinto), los 13,30 € (para el Imperial Tour) y los 17,50 € (para el Grand Tour). Estos precios son más baratos para niños de entre 6 y 18 años. Puedes contratar la visita guiada aquí. Para llegar a Schönbrunn, lo mejor es la línea U4 de metro (estación Schönbrunn), las líneas 10 y 58 del tranvía (parada Schönbrunn) o el autobús 10A (parada Schönbrunn).

4. Visitar el Palacio de Hofburg

Otro de los palacios destacables de la ciudad es el de Hofburg, lugar de residencia de los Habsburgo durante cientos de años. Aunque incluye varios edificios, la visita más importante es a los Apartamentos Imperiales, la Platería de la Corte y el Museo de Sisi. Si coges la audioguía, sacarás mucho más provecho, pues ofrece mucha información interesante. El precio de la visita al Palacio de Hofburg vale 12,90 € para adultos, 11,90 € para estudiantes y 7 € para niños de 6 a 18 años. Para llegar, puedes coger la línea U3 del metro (estación Herrengasse), las líneas 1, 2 y D del tranvía (parada Burgring) o los autobuses 2A y 57A (parada Burgring).

5. Ver la iglesia de San Carlos Borromeo

Este monumental edificio de estilo barroco, romano y griego es uno de los símbolos de la ciudad. Verlo por fuera ya es impresionante. Si quieres la experiencia completa, puedes entrar a Karlskirche y contemplar los frescos de las paredes y la enormes bolas. También se puede subir a la cúpula para ver Viena desde las alturas.

El precio de la entrada es de 8 € para adultos, 4 para estudiantes y gratis para niños. Puedes llegar con las líneas U1 y U2 del metro (estación Karlsplatz), con la línea D (parada Gußhausstraße) y las líneas 1 y 62 (parada Wien Resselgasse) del tranvía y con el autobús 4A (parada Schwarzenbergplatz).

6. Visitar el Palacio Belvedere

Este Palacio está compuesto por tres edificios: el Alto Belvedere, el Bajo Belvedere y la Orangerie. Están unidos por un gran jardín francés precioso cuando las flores están en su mejor momento. Fue la residencia de verano del Príncipe Eugenio de Saboya; hoy, es un museo de arte.

Se puede visitar su interior, aunque no es tan espectacular como los anteriores (si no tienes mucho tiempo para ver Viena, no entres). El precio de la entrara al Alto y Bajo Belvedere y a la Orangerie cuesta 26 € para adultos, 22 € para estudiantes y mayores de 65 años y es gratis para menores de 18 años. La mejor forma de llegar es con las líneas D (parada Schloss Belvedere) y 71 (parada Unteres Belvedere) del tranvía.

7. Pasar el día en Prater

El parque de atracciones Prater es el más antiguo del mundo. Si hace buen tiempo, es una opción ideal para pasar el día y relajarse un poco de “hacer tanto turismo”. La atracción más conocida y que no debes perderte es la Noria Gigante de Viena (Wiener Riesenrad), desde donde podrás disfrutar de unas vistas de la ciudad muy bonitas.

El parque está abierto todos los días, de 10:00 a 1:00 desde el 15 de marzo al 31 de octubre. Algunas atracciones, como la noria, los restaurantes y las tiendas están abiertos todo el año. La entrada al parque es gratuita y pagarás solo en las atracciones que quieras subir. El precio de la entrara a la noria es de 12 € para adultos y 5 para niños. Para llegar al parque, puedes coger las líneas U1 y U2 del metro (estación Praterstern), las líneas 5 y O del tranvía (parada Praterstern) o el autobús 80A (parada Praterstern).

8. Entrar al Museo de Historia Natural o de Arte

Si te gusta la historia y el arte, estos dos museos son ideales para ti. Están situados uno en frente del otros y su apariencia exterior es muy similar. En su interior, tienen colecciones enormes de cientos de especies y de arte de varias épocas, respectivamente, y puedes pasarte el día entero en cada uno de ellos.

Entrar al Museo de Historia del Arte vale 15 euros para adultos y 11 euros para mayores de 65 años. Por su parte, la entrada al Museo de Historia Natural cuesta 10 € para adultos, 8 € para jubilados, 5 € para estudiantes menores de 27 años y es gratis para menores de 19 años. Para llegar a estos museos, hay muchas opciones: con las líneas U2 y U3 (estación Volkstheater) y la línea U2 (estación Museumsquartier) del metro, con el tranvía y su línea 46 (parada Schmerlingplatz) o las líneas 1, 2, 46, 49 y D (parada Dr.Karl Renner Ring), y con los autobuses 2A (parada Heldenplatz), 57A (parada Burgring) y 48A (parada Dr.Karl Renner Ring).

9. Pasear por Naschmarkt

Naschmarkt es el mercado más grande de Viena. Tiene alrededor de un kilómetro y medio de longitud y más de 120 puestos fijos o temporales.

Entre ellos, encontrarás tiendas de ropa, souvenirs, flores, especias, quesos, olivas, tés, dulces, frutas, verduras, carne, panes… También hay muchos restaurantes de varias nacionalidades donde podrás comer por un precio razonable para ser Viena.

Los sábados por la mañana, montan el rastro a continuación del mercado. Si te da igual que haya bastante gente y turistas, ese día podrás ver el mercado completo, sino, cualquier otro día también es bueno. Además, cerca se encuentra el edificio de la Secesión. La mejor forma de llegar es con la línea U4 del metro (estación Kettenbrückengasse) o con el autobús 59A (parada Verkehrsbüro).

10. Entrar a la Casa de las Mariposas

La Schmetterlinghaus es un lugar peculiar en el centro de la ciudad. Muy cerca de la ópera, se encuentra este oasis tropical y tranquilo donde viven unas 400 mariposas. A lo largo del recorrido, hay pequeñas cataratas y plantas exóticas para crear el hábitat perfecto. El exterior del edificio tiene los rasgos característicos del Art Nouveau.

La entrada tiene un precio de 7 € para adultos, 6 € para mayores de 65 años, 5,50 € para estudiantes y 4 € para niños que tengan más de 4 años. La Schmetterlinghaus se encuentra en el parque Burggarten y la mejor forma de llegar es con las líneas 1, 2, 71 y D del tranvía (parada Burgring).

11. Disfrutar de la gastronomía austríaca

No te puedes ir de Viena sin haber comido schnitzel, stelze (el de la imagen) o sin haber probado la famosa tarta Sácher acompañada de un café melange.

Mis recomendaciones para probar estos deliciosos platos son: el restaurante Figlmüller para el schnitzel; el restaurante Schweizerhaus (dentro del parque de atracciones Prater) para el stelze; y el Hotel Sácher para la sachertorte (el precio es un poco elevado y puede que haya cola para entrar).

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12. Disfrutar de algún evento en Rathausplatz

La plaza situada en frente del ayuntamiento de la ciudad es el lugar elegido para celebrar muchos eventos a lo largo del año. Echa un vistazo a las actividades que puede que coincidan con las fechas de tu viaje. Seguro que hay algo montado. En la plaza se monta el Wiener Eistraum (la pista de patinaje sobre hielo), se celebra el Orgullo y el Festival de Cine, se monta uno de los mercados navideños… Sea cual sea el evento, la plaza está decorada y llena de puestos de comida, bebida y productos típicos o relativos a la celebración.

13. Ver una ópera

Las entradas para ver una obra en la Ópera no tienen por qué ser siempre caras o inasequibles. Si vas una hora y media o dos antes de que empiece la obra a las taquillas que están al lado del edificio, podrás conseguir entradas por un precio de risa: 3 o 4 €.

Está claro que no tendrás las mejores vistas de la sala, pero, si quieres vivir la experiencia y no gastarte mucho dinero, es una buena opción. Si prefieres ver la ópera cómodamente y con buenas vistas, siempre tienes la posibilidad de comprar una entrada normal. Puedes llegar con las líneas U1 y U2 del metro (estación Karlsplatz), con las líneas 1, 2, 62 y D del tranvía (parada Wien Oper) y con los autobuses 3A, 59A, 360 y L (parada Wien Oper).

14. Ver la Hundertwasserhaus

Este peculiar complejo residencial que aúna arquitectura con naturaleza fue obra de Friedensreich Hundertwasser. No es una atracción superimprescindible de Viena, pero, si tienes tiempo, puedes acercarte y contemplar este característico edificio.

Cerca, está el Hundertwasser Village (un pequeño centro comercial del mismo estilo) y el Museo Hundertwasser con obras del artista. Puedes llegar con la línea 1 del tranvía (parada Hetzgasse).

15. Relajarte a orillas del Danubio

Si vas a Viena cuando hace buen tiempo y estas varios días en la ciudad, un plan más tranquilo es ir a Donauinsel, una isla en medio del Danubio, pasear por la orilla del río, hacer un picnic o, incluso, darte un chapuzón, si el agua no está muy fría. Podrás relajarte contemplando las bonitas vistas o la puesta de sol.

Según en el lado de la isla en el que te pongas, verás la Iglesia de San Francisco de Asís y el parque Prater al fondo o la gran DC Tower, la sede de las Naciones Unidas en Viena y la Organización Internacional de Energía Atómica. Para llegar a esta isla, lo más rápido es con la línea U1 del metro (estación Donauinsel).

16. Pasear por los mercados de Navidad

Si visitas la capital austríaca en Navidad o un poco antes, los mercados navideños de la ciudad son un imprescindible. Empiezan a estar montados y listos a finales de noviembre. Puedes hacer este tour si quieres aprender más sobre ellos.

En ellos, hay muchos puestos en los que podrás disfrutar de bebidas calientes típicas, como el glühwein o el punsch, y de comida tradicional austríaca, tanto dulce como salada.

Hay varios mercadillos distribuidos por toda la ciudad. Los más bonitos, en mi opinión, son los situados en Karlskirche, Rathaus, Stephansdom y Schönbrunn. Si quieres saberlo todo, echa un vistazo a mi artículo sobre los mercadillos navideños de Viena.

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17. Visitar Salzburgo o Bratislava

Si vas a estar bastantes días en Viena y quieres ver alguna otra ciudad cercana, una buena opción es pasar el día en Salzburgo (al oeste de Austria) o Bratislava (capital de Eslovaquia). Son ciudades que están a una hora u hora y media de Viena y son de un tamaño asequible para ver lo más importante en tan solo un día. Si te decides por Eslovenia, aquí tienes una guía de viaje de Bratislava.

La mejor forma de ir a ambas es en tren. Según la compañía y el horario, puedes encontrar billetes de ida y vuelta por unos 30 euros (los más baratos). Para ir a Bratislava, también puedes coger un barco que va por el río Danubio. Suelen ser más frecuentes cuando el tiempo empieza a ser más agradable.

Si necesitas información más completa sobre la ciudad o los lugares o quieres conocer otras actividades además de estas, monumentos o edificios de la ciudad, te recomiendo que eches un vistazo a la guía de viaje sobre qué hacer en Viena que escribí en la web. Y si todavía te quedan dudas, ponte en contacto conmigo y te ayudaré en lo que pueda.

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